Sin ayer…

¡Ay! cuando me alejé con un gemido en el alma

y un lamento en el dolor.

 Lo rememoro como si fuera hoy.

¡Como si no hubiera mañana!

Como si mis manos tocaran tu sueño prohibiéndolas acariciarlo.

Porque, ¡cómo contarte! si sabemos que el destino nos distancia más.

Que nuestro pasado nos arrebató el presente.

Y que rozamos un astro cada vez que nos pensamos.

Más también sabemos que ¡ni tú eres mi estrella,

ni yo  tu firmamento!

Que, deliberadamente, confundimos a la razón.

Lógica premeditada. Negada adulación.

¡Maldita sensatez sin sentido común

que no desea comprender

que nos desnudamos de principios…

¡Para vestirnos de esclavitud!

ana-lesman-firma