Morir sin ella

Él sepultó su fantasía efímera e inmarcesible,

concibiendo detener la clepsidra,

mientras al unísono sus horas

anunciaban una triste melodía.

¡Tiempo nómada de presente errante!,

no busques en la liturgia del atardecer,

porque, quizá, es que no quieres ver;

quizás es que tus ojos se vaciaron de luz, de gotas…

y que mueres sin ella, día tras día.

Mas, ella, en otros lares donde nadie la señala, donde nadie la mira,

ruega a no sabe que Dios:

“Enséñame a ser dichosa lejos del dolor, de mi dolor que es el tuyo,

lejos, te lo imploro, del tormento de mi sinrazón”.

ana-lesman-firma

Anuncios

3 comentarios sobre “Morir sin ella

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s