El tiempo… "locura"

Hoy

¡el tiempo dejó de darse tiempo!

Y cumplió la promesa que hace años

juró.

Te curaré las heridas del alma, dijo,

pero…

¡Dame tiempo!

Quise creerle. Y esperé. Y le presté mi reloj.

Y lloré la contradicción

mirando como a la par que se apagaban las horas,

las llagas de las entrañas se hacían más hondas.

Mas cumplió su palabra. Y el tiempo renació.

Renació altivo, libre de recuerdos. Sin agujas en las entrañas.

Confesó que abandonó en la alborada al triste espacio del desengaño,

de la soledad del silencio de mi yo.

Sanó y restañó cada llaga, cada suspiro, cada nostalgia, cada dolor.

Pero…

A veces me asalta la duda

de si, el tiempo todo “lo cura”,

o, acaso,

acaso, se vuelve aún más “locura”.