Atada tentación…

¡Tu voz! Melodía añorada.

Sonido que araña lágrimas de cristal

que, confundidas, preguntan

si es fantasía o realidad.

O, quizás es mi mente vagabunda

acechando al desconcierto.

Que se enajena como loca con un calendario

que arranca meses al azar,

y desata la tentación que ata tiempo al alma.

Que colecciona minutos robados a los segundos

donde se consume…

Agoniza el deseo que esparce dudas

sobre unos labios agrietados por cenizas de olvido

y exhaladas en cadencioso silencio

como el más estruendoso latido

que muere…

Que morirá sin haber nacido.