Oxígeno de esperanza

Mientras la historia se escribía…

Un lamento anegaba el alma,

que enjaulada entre lágrimas,

enjugaba los porqués…

¿Por qué no pude salvar

la aterida soledad de mi padre?

¿En qué confuso instante vi

que mi faz no se iluminaba

con la voz dulce de mi madre?

¡Ay, mi Dios!

Se rompieron los segundos, las horas… ¡La vida!

¡Mi vida!

La savia de quienes alumbraron mis sombras.

Y aunque sé que el ciclo continúa

 yo jamás podré despojarme

del dolor profundo

que rasga el caparazón del corazón,

que disfraza sin máscara la existencia.

¡Ellos, sostén de mi razón!

Porque desde ese crepúsculo

no hay cielo sin infierno dentro.

Porque mientras yo exista

me envolverá el pesar negro

de no asir sus manos blancas.

Manos que negaron oxígeno…

Oxígeno de esperanza.

2 comentarios sobre “Oxígeno de esperanza

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s